viernes, 27 de junio de 2014

Ceniza.

02:08 de la mañana y ya te tengo en la cabeza, me desespera el hecho de no tenerte cerca. Porqué te echo de menos.
Echo de menos las palabras que nunca has dicho. Echo de menos los abrazos qué nunca he sentido. Echo de menos las charlas que nunca hemos tenido. Echo de menos los ojos qué nunca he visto. Las lágrimas qué nunca han caído y las risas qué no se han soltado. Y la sonrisa qué no he causado. Y me duele admitir, que echo de menos algo que solo he imaginado. Y por mucho qué no sea real, me sigues quitando el aliento cómo nadie más.
Porqué te he rozado con las yemas de los dedos;
y me tenías,
y te tenía,
y me tienes,
y yo ya no.
Porqué he caído por ti, raspándome las rodillas, y de alguna manera, tenía la ilusión de qué te rasparas las rodillas tú por mí.
Y dime ahora, el gran pozo sin fondo de mi pecho ¿a donde irá?
Ahora qué ya está desechado, y los primeros rayos de luz ya están saliendo. Ahora qué la piel empieza a asomar y el aire se calienta, seguiré teniendo frío. Porqué me dejaste sola, tiritando. Y te difuminaste más rápido qué el humo.
Ahora no quedan más qué miradas furtivas y pensamientos nocturnos, huesos de lo que antes era piel. Y las cenizas no volverán a arder, y no volverán a ser llamas que iluminan la oscuridad. Y su tono anaranjando se ha extinguido, y no volverá.
Porqué seamos francos,
tenemos alas,
pero lo qué no tenemos
son ganas de echarnos a volar.

Datos personales

Mi foto

Básicamente escribo lo que pienso cuando no duermo.